Mientras soñemos, la vida nunca será suficiente para nosotros, siempre sentiremos un pequeño vacío dentro de nosotros. Pero el aceptar que hemos tenido suficiente nunca alimentará nuestras almas hambrientas y alimentará la ingratitud de nuestra humanidad. No debemos olvidarse que el corazón siempre arde con el anhelo de esta falta. Esto no nos parece razonable, pero a menudo refleja la verdad.